Silencio sabio

Por José Joaquín López

Siempre se ha hablado del silencio como la mejor respuesta y lo suscribo totalmente. Hay muchos tipos de silencios, unos abrazadores y otros repulsivos, y todos cargados de efectividad comunicativa. A pesar de a simple vista ser signo de indiferencia, es una de las mejores forma de comunicación, al provocar en el receptor una respuesta primero de incomprensión y, tras unos segundos, se torna comprensión. Actúa de conciencia, de espejo e incluso de conclusión.

Pero muchas veces, no es posible tirar de la ausencia de expulsi ón de aire y dejarlo todo a la mirada o la disposición del cuerpo. Elegir una respuesta adecuada no es fácil y requiere de agilidad mental. No soy un maestro del silencio, para eso están las enseñanzas de Buddha y reconozco que mis palabras no fluyen ni impactan como se espera de mí. Me excuso en mi complejo por tener una voz horrible, y este mecanismo de defensa se me viene abajo como un muro de arena cuando caigo en la cuenta de que carezco de agilidad mental. ¿Cuántas veces hemos dudado entre decir lo que pensamos o lo que la otra persona quiere escuchar? Cuando esta duda se convierte paulatinamente en discusión escolástica y somos conscientes de ello, el silencio es la mejor respuesta. Volviendo a la pregunta, cualquiera tiraría del sentido común y me respondería entre risas que lo que pensamos aun a sabiendas que quizás no siente bien a la otra persona es lo correcto. Si elijo esta opción, la de exponer mi verdad al juicio público, es posible que enmarañe la cuestión sobre la que se me pide opinión. Si por el contrario, digo lo que mi interlocutor quiere escuchar, puedo producir un bien mayor, ya que creo que forma parte de la condición humana el intentar contrarrestar lo que otro dice. Como decía Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre, y por eso creo que actuamos así, sin fiarnos cien por cien de los demás.

Concluyendo para no hacer pesada mi exposici ón, el silencio, como ausencia de palabras o de nueva información, es la mejor respuesta. Aprender a usar esta herramienta mágica es esencial para savoir vivre, como explica Raimon Panikkar en Invitación a la sabiduría.

Menúa Reportajes Entrevistas Fotografías Viajes Opinión Ideas utópicas Relatos
laplumaafilada.es Ir a la página principal
LA VOZ DEL NAVEGANTE
Búsqueda personalizada
Quiosco virtual
Publicidad
Cuentos de arte...
La jungla de asfalto
Contáctanos
Territorio ñ
Contáctanos Colaboración
Creative Commons License La Pluma Afilada by Antonio Gallardo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 3.0 España License