La cabina

José Joaquín López

Una cabina de teléfono se ha convertido en mi vida social, mi único medio de comunicación con el mundo. Un metro cuadrado de agobiantes cristales gruesos que hacen de frontera y un aparato antiguo gris lleno cubierto por restos de señales amorfas realizadas por niñatos, un cable pelado que lo une a mi altavoz, donde mi único sentido es el oído. Piso barras metálicas paralelas. Las puertas ya ni se abren y solo puedo alimentarme de migajas que los viandantes me tiran por los respiraderos. Un vaquero gris como oxidado por la falta de limpieza a la que me he visto abocado, una camiseta negra y zapatos marrones, son mis hermanos.

Puedo ver fuera el camino del sol con sus altibajos, el aura de niños y mayores que me insultan con la mirada en vez de ayudarme, y luego miran al cielo. No pido gran cosa, solo que mi respiración se oiga fuera.

 

Menúa Reportajes Entrevistas Fotografías Viajes Opinión Ideas utópicas Relatos
laplumaafilada.es Ir a la página principal
RELATOS
Búsqueda personalizada
Quiosco virtual
Publicidad
Cuentos de arte...
La jungla de asfalto
Contáctanos
Territorio ñ
Contáctanos Colaboración
Creative Commons License La Pluma Afilada by Antonio Gallardo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 3.0 España License